Una campaña política negativa busca enfatizar en que el elector diferencie al candidato bueno del malo, aumentando de una u otra forma una mayor percepción de competencia. Lo que conlleva un alto grado de polarización política debido a que esto sintoniza con la psicología humana y aumenta el interés de los electores en este tipo de campaña.
Efectos
Bumerán. Este es, un efecto de rebote que se da en consecuencia de la campaña negativa, cuando el elector toma sentimientos o evaluaciones negativas hacia el atacante. Esto se da con frecuencia porque se descubre que el ataque realizado a un candidato, es hecho con argumentos falsos o se perciben como injustificados. Para contrarrestar el posible efecto, los ataques deben ser ejecutados por parte de terceros.
Síndrome de la víctima. Se da cuando los ciudadanos perciben un ataque como deshonesto, injusto o falso y generan sentimientos positivos hacia el candidato atacado. Generalmente, esto genera empatía de los electores con el candidato atacado.
Doble deterioro. Esto sucede, cuando los ataques de un candidato hacia otro, genera un efecto perjudicial, tanto para el ataca, como para el atacado.
Doble deterioro. Esto sucede, cuando los ataques de un candidato hacia otro, genera un efecto perjudicial, tanto para el ataca, como para el atacado.
Estrategias
Apelación al miedo
Esta estrategia apela a mensajes que intentan que el ciudadano considere la posibilidad de un acontecimiento que puede desestabilizar y por lo tanto verse afectado y desmejorar su calidad de vida. La apelación al miedo resulta eficaz en cuando la mayoría está de acuerdo que el hecho tiene posibilidades de que ocurra y que se pueda hace algo para evitarlo.
Esta estrategia como arma de campaña es muy utilizada en elecciones que son a dos vueltas. En segunda vuelta los electores que votaron por un candidato que perdió en la primera contienda, se ven obligados a votar por otro diferente. En este contexto, los ciudadanos normalmente deciden su voto por un mal menor.
Ataque directo
Los ataques directos al adversario causan mucho rechazo en el votante moderado o indeciso. Diversos estudios han concluido que los anuncios negativos son más eficaces si se tratan cuestiones políticas o programas que cuando hablan del carácter del candidato o sus cualidades. (Martín Salgado Lourdes: 2002:238).
Este tipo de ataque, aunque persiguen que no se vote por el contrario. En ocasiones lo que normalmente consigue, es que el ciudadano pierda el interés por votar. Lo que conlleva a aumentar el abstencionismo.
Esta estrategia es muy riesgosa, debido a que el candidato es el que se expone directamente.